jueves, 19 de mayo de 2016

Embarazo

Ayer por la noche estuve viendo el último programa que protagonizaba Samanta Villar sobre su embarazo. Han sido 3 programas muy realistas, llenos de emoción, en los cuales la protagonista ha dejado que formáramos parte de esos 9 meses más importantes de su vida y fuéramos conscientes de todo lo que eso conllevaba, así como conocer historias de otras mamás.
Es increíble como una personita, en su caso dos, puede crecer dentro de nuestro cuerpo. Acompañarnos durante 9 meses a todos los lugares, empezando de la nada y convirtiéndose al final en un ser humano. Siendo este un proceso muy emocionante aunque muy doloroso y difícil a la vez. Y siempre teniendo presente las dificultades que pueden producirse durante él.
Creo que este programa ha sido muy real ya que hemos podido ver tanto los buenos como los malos momentos y eso es lo que ha hecho que yo estuviera pegada a la pantalla durante esos tres programas. Además, el programa nos ha proporcionado, o, por lo menos a mí, información que no sabía, como por ejemplo, que puedes dar el pecho sin haber estado embarazada, que mediante unas técnicas puedes conseguir que el bebé cambie de posición, que se puede operar al feto estando dentro de su madre…y muchas más.
Si para mí mi madre era una heroína ahora todavía lo es más puesto que ya he visto por todo lo que seguramente pasó, y no debió ser nada fácil. Las madres podrán tener muchos defectos pero nadie puede contradecir ni poner en duda que no son luchadoras ni valientes porque con el hecho de habernos tenido, ya se merecen esos títulos.

A modo de conclusión, según mi opinión puedo decir que el embarazo es un proceso muy bonito lleno de alegrías, pero también muy duro sobre todo emocionalmente. Por lo que es importante tener un apoyo emocional en los momentos más difíciles así como ser o intentar ser fuerte mentalmente. Debemos tener también presente que durante este proceso el bebé también puede sufrir o tener dificultades, pero que finalmente en la mayoría de los casos se produce  el momento más feliz de tu vida, cuando por fin tienes a tu bebe sobre tu regazo.

miércoles, 18 de mayo de 2016

Reflexionando...

Aquí me encuentro, escribiendo mientras miro por la ventana, esa ventana por la que entra el sol para despertarme, por la que entra el reflejo de la luna por las noches. Pasan personas solas, acompañadas, paseando a sus perros, con ropa de trabajo. Me encanta observarlos y analizar sus gestos en la cara. Es muy interesante. Quizá sea cotilla por mi parte pero nadie es perfecto y no voy a dejar de hacerlo, ya que me encanta.

         Es increíble pensar que mientras tú vas paseando tranquilamente por la calle hay ojos que te siguen, observándote, sin que te des cuenta. Hay veces que es inevitable no darte cuenta porque esa persona viene hacia ti, en dirección contraria a la que tú vas, y no para de observarte. La mayoría de la gente lo primero que piensa es “¿Por qué me mira?”, “¿Qué tengo?”, “Seguro que voy haciendo el ridículo”. Sin embargo porque en vez de pensar eso nuestra cabeza no piensa “me mira porque nunca ha visto ningún/a chico/a igual que yo”. No pensemos siempre negativamente, comámonos el mundo diciendo “Aquí estoy, que opinen lo que quieran sobre mí”.
Tristemente está vida se acaba cuando menos lo esperamos, estamos de paseo como mucha gente dice. Aprovechémosla, exprimamos cada minuto, cada segundo, cada instante.

Vuelvo a mirar por la ventana y esta vez no hay nadie, los maceteros siguen ahí, en un día radiante y soleado. Van pasando minutos, segundos de mi vida.

        Alguna vez os habéis parado a pensar en el montón de acciones que se realizan a la vez en este mundo en un segundo. Me encantaría ser omnipresente y ver a un montón de personas a la vez en sus distintas vidas. Sería increíble. Me encantaría en un futuro saber, conocer la vida de los demás, vivirla como si se tratara de mi propia vida.

Que tranquilidad se respira hoy en mi cuerpo. Mientras escribo este pequeño texto suena de fondo música relajante que me evade de este mundo y me lleva a soñar. Que sano es dedicar tiempo para uno mismo, para conocerte, quererte más, porque somo los únicos que podemos querernos para siempre.


Ahora es mi perro quien mira por la ventana. Qué verdad tienen las personas que dicen que los perros se parecen a sus dueños. Ahí está asomando su cabeza entre las cortinas observando quién pasa. Que increíble es este mundo.

martes, 17 de mayo de 2016

REGALO DE CUMPLEAÑOS

El hombre perfecto para mí, el que siempre me cuidará y jamás permitirá que me hagan daño, mi mejor protector, el hombre que me querrá toda la vida, y del que me sentiré orgullosa siempre; sí, hablo de mi padre.
La verdad es que tengo una suerte increíble de tener al padre que tengo. Como todos los padres y madres de este mundo, tiene sus defectos pero sus virtudes hacen que esos pequeños defectos queden en segundo plano. Es un padre protector ya que tiene a dos chicas y ningún solo chico. Esto quizá hace un poco más difícil la tarea de ser padre porque parece que a veces las personas del mismo sexo se entienden mejor aunque esto muchas veces sea una desventaja. Quizá le faltó ese chico con el que jugar al fútbol, o al que comprarle coches para navidades en vez de muñecas. Pero después de tantos años estoy segura de que no le importa en absoluto tener a dos niñas porque le dan las mismas alegrías y decepciones que le podría dar cualquier chico.
Nos quiere incondicionalmente tanto a mi hermana como a mí. Ya que para él no hay mejor cosa en la vida que estar con nosotras compartiendo cualquier momento.
Yo ahora estoy separada de él y la verdad que en muchas ocasiones le echo de menos, porque sí, es el que castiga, pero también el que te da un abrazo cuando te ve mal, el que te saca una sonrisa cuando la necesitas, el que se preocupa de ti en todo momento; y todas estas cosas ahora que no las tengo las echo en falta en muchas ocasiones. Estoy deseando volver a verlo para pasar momentos inolvidables con él, y con mi madre y mi hermana también, claro.
Bueno se me ha ido un poco el tema porque yo venía a contar qué le voy a regalar este año por su cumpleaños. Te lo cuento por si no sabes todavía que regalarle a tu padre este año. Quería regalarle cualquier cosa y ese era mi problema que no sabía exactamente el qué; una camisa, un reloj, unas zapatillas, un libro (esto ya son ideas de regalo, así que apunta); pero finalmente me decidí por una cosa que no se puede comprar en ningún sitio y se puede enviar fácilmente. Este año voy a regalarle ¡Un vídeo!
Sí, pero no uno cualquiera. Él añora a su familia y ahora que yo estoy cerca de ella pensé que un vídeo en el que apareciéramos todos sus seres queridos a los que echa en falta sería genial. Así que lo propuse y fue una idea que convenció a todos. Grabé a su sobrina y su cuñada, a sus padres y por último a su hermano.
A la hora de montar el vídeo me grabé presentando el propio vídeo así como a las personas que iban apareciendo y para finalizarlo le dediqué unas palabras de cariño. Añadí por último una emotiva canción y el resultado de todo esto fue un vídeo lleno de emociones. Me encantaría poder ver su cara mientras lo ve.

Espero que te haya gustado la idea de regalo y te animo a que la lleves a cabo porque queda genial a parte de original.

lunes, 16 de mayo de 2016

Feria Outlet zaragoza

El viernes fui con mi pareja a la feria del outlet que se celebraba este fin de semana en Zaragoza. Antes de ir mis impresiones no eran demasiado buenas. ¿Por qué?, te preguntarás. Muy sencillo al ser un outlet esperaba un montón de gente comprando, pocas tallas, pocos probadores…Pero aun así decidí acercarme a ver si mis impresiones estaban equivocadas o no. Además de que mi pareja quería comprarse ropa aprovechando los descuentos de escándalo que promocionaban.
Cuando todavía faltaban 15 minutos para llegar empezamos a ver un montón de coches atascados, eso ya me empezó a dar “mala espina”. Y como podéis imaginar hasta que finalmente llegamos pasó un largo rato, para ser más exacta 45 minutos. Cuando llegamos, yo como buena compradora que soy, me fijaba en la gente que salía de allí y las bolsas que llevaba. Y bien, la conclusión de esta breve observación fue que la mayoría de personas salían de allí sin ninguna bolsa…mmm otra cosa que me resultó extraña.
Una vez dentro había una cola exageradamente grande para ¡Comprar las entradas! Sí, había que comprar entrada…
Una vez superada la cola ¡Ya estábamos dentro del recinto! Había música en directo con food trucks en una placita al aire libre, y nunca mejor dicho porque hacía un aire…
Finalmente entramos al único y exclusivo pabellón en el cual se desarrollaba ¡todo el outlet! Presentía lo peor, y así fue. Mi sensación fue de agobio todo el rato que estuvimos dentro. Había mucha ropa pero también pasillos atascados de gente. Al fondo del pabellón estaba la zona del hogar y gastronómica. Y ¡uff! lo agradecí ya que podías ir por los pasillos sin sentirte como una” anchoa enlatada”. Tras dar una vuelta al pabellón y con mucha decepción a la vez que enfado decidimos irnos de esa gran multitud de gente.
Mi conclusión: pagué por ver a un montón de gente y por enfadarme. Así que creo que la organización de este evento fue decepcionante. Si hubiese sido gratis no hubiese habido ningún problema, pero pagando una entrada esperaba más amplitud puesto que había disponibles muchos más pabellones. Y lo que más me fastidió es que estoy segura de que si hubiese habido menos gente hubiera comprado alguna que otra cosa pero era imposible comprar nada con tanto agobio de gente. Es curioso porque al día siguiente en la televisión salía la feria sin gente. Cuando yo vi esas imágenes pensé “Esto lo habrán grabado cuando todavía estaba cerrada”, Vaya engaño.

 Decepción total con esta “feria”.

viernes, 13 de mayo de 2016

Bendita siesta

-¡Despieeerta! ¡Despieeerta!
-No, no.
Sí esa era mi cabeza ayer por la tarde mientras dormía la siesta, bueno mientras la terminaba. Abrí un ojo y vi –las 6:30-. Me escandalice de ver la hora que era y yo ahí seguía durmiendo pero aún así había algo en mi interior que me decía da igual, vuélvete a dormir y así lo hice. Cerré los ojos y me volví a dormir. Este último sueño sólo me duró 5 minutos porque mi cerebro ya se había activado y era imposible que se relajara nuevamente.
¡Qué bien sienta una siesta después de comer!, bueno tras haber reposado la comida. Parece que duermas un montón de horas. Aunque, todo hay que decirlo, a veces te despiertas peor de lo que estabas antes.
Hay un grupo de personas que con dormir 30 minutos ya han descansado lo suficiente y luego está el grupo, en el que me incluyo yo, que dormimos 1 hora y algo como mínimo. Soy de las que piensa "Si me hecho la siesta que sea en condiciones". Eso sí, no me voy a la cama, el sofá me sirve.
Si duermes en el sofá hay dos formas de hacerlo. Estar larga/o en medio de él, siendo la reina/rey del sofá, o dormir sentado. Esta última forma suele ser un poco incómoda bajo mi punto de vista. Porque… ¿Dónde apoyas el cuello? No es un ser independiente de ti que puede levitar. Este tiene que estar apoyado en algún sitio y la verdad que en esta postura es… muy difícil.
Una cosa que no puede faltar en mi siesta es la manta, -bueno si es verano no, claro-. Me tapo hasta las orejas. Conforme te vas durmiendo el cuerpo se va enfriando y te entra frío, ese frío que no deja que te termines de dormir. Por eso, si tienes una manta a mano, lo único que haces es estirar el brazo y así tardar el menos tiempo posible para evitar despertarte.
Y que hay sobre las ganas de ir al baño. Uff…¡Qué coraje! Justo cuando estoy en el mejor momento de la siesta, por fin con el sueño cogido, la temperatura y la postura perfecta… ¡Zas!, me entran las ganas de ir al baño. Las intento aguantar en el primer momento pero nada, me tengo que levantar. Sí, te quedas muy vacío tras haber ido al baño pero ¿Y después…? Ya no coges la postura de antes y el sueño, ¡Aún menos! Raro es el día en que me levanto y puedo volver a dormir tan plácidamente como lo estaba haciendo.

Sí, así son las siestas.

jueves, 12 de mayo de 2016

Mmm... ¡chucherías!

El olor dulce y un gran abanico de colores inundan la tienda, sí se trata de una tienda de chucherías. Vuelves a la niñez o quizás a la juventud, ¿Recuerdas cuando ibas a comprar chucherías? y cuando las comías ¿Eras el ser más feliz del mundo? Porque yo sí y en ocasiones me sigue pasando.
Ayer entré en una tienda de chuches y ahí la razón de este texto. Es increíble el poder que tienen con sus colores, sus olores. Te llaman diciendo “Abre la bolsita y méteme dentro. Quiero ir contigo aunque sea por poco tiempo”. Y ahí es cuando apareces tú y te conviertes en el protagonista de la historia pero, ¿Cuál eliges entre toda esa variedad? 
Según mi opinión hay unas cuantas chucherías que podemos considerar como clásicas y siempre que vas a comprar te llevas al menos una de ellas. Me refiero a las famosas “fresas”, a los “plátanos”, a las “cocacolas”, los “huevos”… -creo que hay más de lo que pensaba-; bueno, y los regalices rojos y huecos por dentro que son un clásico también. (¿Os habéis fijado el montón de tipos de regalices que podemos encontrar ahora?; rellenos, finitos, grandes, extra grandes, gorditos, de millones de colores, ácidos…)
Es increíble el montón de formas y sabores que puede tener ese pequeño y blando caramelo. Bueno y esas chucherías que están llegando al mercado o por lo menos a mi paladar desde hace poco tiempo. Hablo de las chucherías picantes. Seguramente haya muchas más con sabores peculiares y probablemente no las haya probado pero esa guindilla que parecía inofensiva… ¡me dejó la boca dormida! ¡Qué cosa más repugnante! Esa chuchería junto al ojo (estoy segura de que sabes que chuchería es) son las únicas que antes de entrar a una de estas tiendas no están en mi pensamiento de comprarlas.

Las que más me gustan son las chucherías ácidas, esas que llevan sidral por encima (solo de pensarlo mi boca ya saliva). Bueno, y los cds o billetes hechos de oblea, que duran “na” y menos cuando están en mi poder. Y también esos palotes envueltos de chocolate rosa o amarillo que su interior está hecho de nubecitas. Y pensándolo mejor hay muchas más. Contra más pienso en chucherías más me vienen a la cabeza… Jo no sé si a ti te ha pasado pero a mi tanto hablar de chucherías…, me han apetecido…, menos mal que me sobraron de ayer.

miércoles, 11 de mayo de 2016

El misterio del armario

Ayer por la tarde después de intentarlo varias semanas conseguí que mi pareja se decidiera a ordenar el armario, ayudándolo yo por supuesto. Yo lo entiendo porque es algo que da pereza, y mucha, además. Pero por fin ya lo tiene ordenado. En estos momentos se puede decir que lo tiene más ordenado que yo. ¿Y por qué no lo ordene yo también? Parezco tonta…
Me encanta ordenar los armarios porque parece que no tengan fondo. Tú puedes sacar y sacar y sacar que todavía hay más cosas. Parece que viajes a otra dimensión.  Es increíble lo que puedes encontrar en un armario desordenado. Nosotros encontramos ayer un cable que dime tú que hace un cable en el armario. Pues sí ahí estaba mezclado con la ropa.
Por no mencionar todas esas cosas desaparecidas que nunca sabes donde están y que cuando ordenas el armario encuentras, da una sensación de alegría ¡Mira, lo que perdí y no sabía dónde estaba! ¡Pues sí!, donde va a estar si no es en el fondo del armario.
La verdad que cuando nos pusimos a ordenarlo lo primero que pensé fue que era más fácil arrancarlo de la pared (es empotrado) y poner otro nuevo que recogerlo, bueno igual es un poco exagerado, pero tenías que verlo.
Otra cosa que estaba pensando mientras lo ayudaba era, como puedes tener tan desordenado el armario si justo al lado tienes la silla-ropa. Sí, la típica silla cuyo respaldo es invisible debido al montón de ropa que apilas encima de este. Esa silla la cual pesa tanto que se cae hacia atrás. Supongo que la que podemos encontrar en muchas casa de España y no solo en la mía.
 Por lo menos el ordenarlo sirvió para que tirara esos calcetines descoloridos incluso con algún “tomate”, y esos pantalones que tienes pero que no te has puesto nunca. Aunque a decir verdad yo hubiera tirado alguna que otra cosa más, lo que pasa que le da pena tirarlo. Se trata de esa ropa que vuelve al cajón el cual lo ves y sabes que está ahí pero nunca lo abres ya que lo que hay en su interior no te interesa lo más mínimo.

De todas formas no sé si habrá merecido la pena porque dura taaan pocooo un armario ordenado, y mira qué es fácil. Yo de momento disfruto viéndolo ordenado y recogido aunque sea por poco tiempo.